GeoLab. Web de Geometría ETSEM
Escuela Técnica Superior de Edificación. Universidad Politécnica de Madrid
Bóveda baída por hiladas redondas
La manera más inmediata de aparejar una bóveda baída surge de recortar una bóveda de media naranja
por el cuadrado de la planta.
Las dovelas resultantes son las mismas que en aquel caso y únicamente debe prestarse atención a las piezas
de borde en función del tipo de apoyo previsto. Este tema está poco explicado en los tratados de estereotomía,
que centran sus esfuerzos en la determinación de las plantillas de las caras de intradós de la bóveda.
En este tipo concretamente hay dos dovelas delicadas por conformar aristas excesivamente vivas:
la de arranque de la pechina y la que se sitúa sobre el arco de descarga.
La propuesta que aquí se muestra evita ambos problemas de manera similar a como se hace, aparentemente,
en la bóveda plana de la Basílica de El Escorial: matando la esquina viva del cuadrado de la planta.
En el otro tipo que aquí se muestra, por hiladas cuadradas, se deja patente el problema de la dovela de arranque de la pechina.